martes, 3 de abril de 2018

Mariana Ramírez-Tello y Martínez de Carvajal y Toledo. Alhama de Granada. Por Salvador Raya Retamero


Mariana Ramírez-Tello y Martínez de Carvajal y Toledo. Alhama de Granada.
Perteneciente a las nobles familias granadinas de sus apellidos, casaría con el alhameño José Toledo y Muñoz -maestrante de la de Granada, desde el 24 de marzo de 1858-, hermano de Juan Toledo y Muñoz -caballero de la misma, desde el 13 de enero de 1845[1]-, hijos ambos de Juan Toledo y del Corral. Fue aficionada al pincel, como demuestra la obra que presentamos, un óleo sobre lienzo que representa a San José y el Niño, firmado por ésta, en 1865, como Mariana Tello de Toledo. Se conservó en la casa que habitaron los Toledo en la calle Llana. Desconocemos otras obras de la misma como cualquier dato biográfico de una mujer, alhameña de adopción, que intentó excederse al papel asignado a su sexo en su época. El lienzo, una composición religiosa, de tonos cromáticos cálidos, presenta como escena central a San José conduciendo al Niño Jesús, que toma con su diestra, a las afueras de Nazaret, portando en la izquierda una rama florida de almendro o azucenas -símbolo de pureza y castidad-, atributo característico del padre de Jesús; junto a la paloma del Espíritu Santo, sobre las flores de la vara. Se timbra la composición con un cielo abierto de nubes obscuras, preñadas de agua, en el que se suspende la Paloma, flanqueada de cinco angelillos a cada lado[2].
El cuadro, se fecha en 1865, años en los que Gómez-Moreno Martínez realizaba, en sus visitas Alhama, sus propios dibujos, acusa en los rostros de las figuras la huella de las bayonetas como testimonio de la barbarie iconoclasta de la cruenta represión marxista de los Gobiernos revolucionarios de la Segunda República, testimonio parlante de tales acciones.


[1] Valverde Fraikin, J. et alii: Catálogo general de caballeros y damas..., p. 597.
[2] El atributo de la vara tiene su origen en los Evangelios Apócrifos, en los que se cuenta cómo fueron convocados al templo un varón por cada una de las tribus de Israel, para la elección de esposo para María. Cada uno portaría una vara, que depositaban ante el altar. Fue la vara más pequeña la de José, la elegida por un ángel, la que floreció y de la que nació la paloma del Espíritu Santo, como señal del varón elegido para el desposorio con María. De esta manera, se cumplía la profecía de Isaías: Y saldrá una rama de la raíz de Jesse, y una flor saldrá de su raíz (Is. 11,1).

lunes, 26 de marzo de 2018

Puente de Cenascuras o Cerrascura (1844). Salvador Raya Retamero


Puente de Cerrascuras (1844). Ubicado en el barranco de su nombre, sobre la Huerta Cañón; su ejecución fue aprobada por la Diputación el 17 de junio de 1840, e incluido en el presupuesto municipal, ante el perjuicio gravísimo que padecía el vecindario, en el invierno y en épocas de lluvia, en que el paso del barranco se ponía intransitable, motivos por los que se dio vía libre a la construcción del proyectado puente, ejecutándolo en el sitio más apropiado del Barranco de Cerrascuras, el que la experiencia haya acreditado más sólido, se decía, y se autorizó al perito para que lo comunicara a los propietarios perjudicados por su construcción, para que concedan el debido permiso sin perjuicio de indemnizarles. Meses después, volvemos a tener noticas por el expediente formado sobre la construcción del puente, cuando, tras un detenido examen, el Ayuntamiento, por unanimidad, acordó la primera propuesta de la Comisión de Ornato Público: que el camino se facilite por el espolón del tajo que se halla en la parte superior de la Huerta llamada de Cañón, procediéndose desde luego a indemnizar a los terratenientes (…), fijándose en dictamen sobre la conveniencia de que se levante el proyectado puente o se verifique una calzada hermanándola con la que está próxima.


domingo, 25 de marzo de 2018

El descendimiento de la cruz de la conventual del Carmen de Alhama. Salvador Raya Retamero.


Este descendimiento de la Cruz, localizado en la iglesia conventual del Carmen de Alhama de Granada constituye un conmovedor óleo sobre lienzo de imprecisa datación. Se trata de un tema propio de la iconografía del siglo XV, que manifiesta la humanidad de la muerte de Cristo y la caridad cristiana, con la representación de María, Nicodemo y José de Arimatéa. Como los de su clase muestra una explosión de emociones contendidas, en el momento preciso en que el cuerpo sin vida de Cristo es bajado amorasa y desgarradamente de la cruz por Jose de Arimathaea y Nicodemo, ante la presencia de Maria, que parece desvanecerse a causa del dolor inmenso que siente y ante la presencia de San Juan Bautista. 
El cuadro se ambienta en el exterior tenebroso del monte Calvario, en el que el artista no se detiene en detalles sino que ha concetrado toda su atención en las figuras que ocupan todo el espacio pictórico de manera apretada, técnica que obliga al espectador a fijar su atención en la escena central, como observador directo la tragedia, transportándolo inmerso en un profnda intimmidad y piedad espiritual.
El Cristo yacente es el foco central. Las figuras se entrelazan intimamente por el dolor que las une, mediante contorsionadas posturas.

viernes, 23 de febrero de 2018

Con el santo y la limosna de José María Rodríguez-Acosta González de la Cámara, de Salvador Raya Retamero.

 José María Rodríguez-Acosta González de la Cámara nace en Granada, 1878, y muere en la misma ciudad, en 1941, en una familia de la burguesía granadina del mundo de la banca, lo que le facilitó la exploración de nuevos caminos en el mundo artístico, como artista y como mecenas. Fue discípulo de José Larrocha, en Granada, con quien trabó verdadera amistad, como con José María López Mezquita. Inicia su etapa de artista tratando el paisaje granadino y la pintura costumbrista. En 1899 viajará a Madrid, siguiendo las enseñanzas del maestro Emilio Sala y su creación se moverá entre el Simbolismo y el Modernismo, cultivando el desnudo femenino. De regreso a Granada, en 1914, momento en que dio comienzo a la construcción de su famoso Carmen granadino.
            Con el Santo y la limosna. Según la Academia de la Lengua, alzarse con el santo y la limosna es un alocución que viene a significar apropiarse todo, de lo propio y de lo ajeno, pues el verbo alzar significa levantarhuir con el beneficio de un robo. El significado de la expresión popular no es otro que pretender obtener beneficio de varios objetos al mismo tiempo. Su origen parece estar en el suceso anecdótico que tuvo lugar en Cádiz, cuando los liberales pretendieron crear una asociación a fin de levantar una capilla, para lo cual recaudaron dinero en la ciudad. Cuando, se vieron obligados a huir, se llevaron consigo la imagen y lo recaudado, extendiéndose por Cádiz la noticia de que se habían quedado con el santo y también con la limosna. El cuadro, pues, no tiene otro sentido más que la certificación de que el portador del santo lleva también la limosna, práctica habitual en la época, que permitía subsistir a muchos individuos, sin que se tenga que ver en ello picaresca alguna, como se apuntó en 1915. El autor, en el certamen de ese año, expuso tres cuadros: un retrato, una cabeza, de muchacha y el cuadro Con el santo y la limosna, al que la crítica se refería con estas palabras: Según indica el título de ese lienzo, trátase de un hecho superficial de la vida, que puede- ser picaresco y que en la obra de Rodríguez Acosta resulta de una ingenuidad inofensiva. Como arte, es un nuevo cambio de postura, que puede calificarse de repetida desorientación. El personaje se mueve en un escenario tratado convencionalmente, sin unidad técnica y moral entre ambos elementos, del cuadroEsta obra, Con el santo y la limosna, como se ha dicho, fue presentada junto a los cuadros aludidos antes (Abril y Retrato de Don José María Soltura), en la Exposición Nacional de 1915Se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Granada. Se trata de un óleo sobre lienzo, de 182 x 136 centímetros, valorado en 1991 en 9.000.000 de pesetasSegún Orden de 11 de marzo de 1998 por la que se otorga la garantía del Estado a diferentes bienes culturales para su exhibición en la sala "Julio González" (Museo Nacional de Antropología), en la exposición "La Mirada del 98". En la que figuraba la pintura con este valor: 31. Granada. Museo de Bellas Artes. Rodríguez Acosta, José María, Con el santo y la limosna, óleo sobre lienzo, 182 x 136 centímetros. 9.000.000 de pesetas.
            Representa una escena del ambiente popular de la Granada de 1914, en la que la religiosidad popular decimonónica y anterior sigue impregnando la vida social. Ilustra la costumbre tradicional popular del recorrido de las imágenes de santos por las moradas particulares para pedir limosna. Esta religiosidad es manifiesta en el santero, que centra la composición, como bien precisa el profesor Miguel Ángel Revillla Uceda, anciano encargado de la actividad, que porta en su brazo derecho la redoma o jarro de las limosnas, asido al cayado y en su brazo izquierdo una imagen de Jesús Niño, vestido, sobre peana, utilizada para el menester de la cotidianeidad religiosa. Se acentúa el hecho religioso por el escapulario que luce el portador de la imagen al pecho, pendiente del cuello, y se fortalece la religiosidad con la presencia de la procesión de la Virgen de las Angustias, que se dirige hacia su ermita, por el adarve de la fortaleza alhameña, al filo del abismo. El atuendo del anciano-santero, de piel curtida por el sol y arrugada por la edad, se completa con camisa blanca, chaleco, americana, reloj de bolsillo, gafas y sombrero al uso tradicional del momento. El paisaje estepario representado alude sin duda a una imagen otoñal del clima árido y frío de la región, donde la siembra temprana ha hecho brotar algunos campos de cereal, en medio de una maraña de sementeras por nacer. Recuerda la técnica del Civitates, con la superposición de los personajes moriscos en primer plano. Si bien aquí, es el santero el elemento principal de la composición, mientras que allí, no eran los personajes moriscos, sino la vista panorámica de Alhama. Por el contrario, Rodríguez Acosta, pasa a un segundo plano esta vista panorámica de la ciudad, destacando de ella su emplazamiento, al ser representada desde el adarve de la Puerta de la Mina, tomando la perspectiva desde el tajo frontero, y donde sí pueden apreciarse nítidamente los cuerpos altos de la gran torre de la iglesia mayor trazados por Siloé. El pintor idea al lado izquierdo, tras el mendigo, un caserío, arrimado igualmente al borde del abismo, que nada tuvo que ver con la realidad -Alhama, no es Ronda-, que desdibuja el naturalismo de la escena, acentúa en cierto modo, una pretendida atemporalidad y denuncia la ausencia del artista del entorno en el momento de la creación pictórica, por lo que, seguramente, la vista de la población fue tomada de alguna ilustración de la época o fotografía poco rigurosas, como fue habitual en el artista, la cual completaría con su recuerdos personales o imaginación.
            Es de destacar la descontextualización pretendida, al representar al santero fuera de su práctica habitual, alejado de su entorno cotidiano, cargando con el Niño-Dios y posando, retirado de la población, ante una bella panorámica de ésta, como captado en un momento fugaz por la cámara fotográfica del turista ordinario, que en esas fechas eclosionaba. Características todas que matiza el profesor Revilla Uceda como habitual en el pintor, que se sirve de la fotografía en sus composiciones: las casas extremas del conjunto urbano, el cauce de un río agreste, seco y desolado…Creemos, como ya se señalara en 1916, que sigue siendo necesario realizar una rigurosa investigación sobre la obra y el desarrollo de estos temas, según la crítica decimonónica, frente al fracaso que resultaron las diez exposiciones anteriores del artista en las que expuso un cuadro, titulado La tentación en la montaña, de carácter simbólico y hecho a espaldas del natural.
Más información: 

domingo, 18 de febrero de 2018

Alhama de Granada en el año europeo del Patrimonio y los documentos perdido del Archivo Histórico Municipal en el día de de Andalucía de 2018 y el día históvico de Alhama

         
         Como es sabido, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron, el 17 de mayo de 2017, la declaración del Año Europeo del Patrimonio Cultural para este año de 2018. Es por ello que en nuestra commarca no se puede conmemorar este año sin la búsqueda de los documentos perdidos del Archirvo Histórico Municiapal. Sin desentrañar el enigmo del porqúe no se ha buscado en las últimas décadas las actas capitulares perdidas más antiguas, el libro de repartimiento de los Reyes Católicos, el padrón estadístico de fincas urbanas del siglo XIX y sus palanos... El enigma está ahí. Las razones nos son desconocidas. Todo es silencio, cuando no acusación para quienes los reclaman. ¿Adónde conduce este camino? ¿Qué se prentende con ello? ¿localizar los documentos perdidos o que se calle para siempre y olvidarlos? Se mire por donde se mire, es algo inaudito para la defensa del Patrimonio y para el año europeo del Patrimmonio.
         Nos encontramos -pues- en el Año europeo del Patrimonio. Esta decisión no sólo responde a la valoración de nuestra cultura Occidental sino -como se dijo- un recurso imprescindible para nuestro futuro, por lo que debemos inoculara estos valores en la educación y en la sociedad. Sin duda, ello potenciará el desarrollo económico de todos, como es casa  de nuestra comarca y como hemos venido concienciando con el desarrollo del proyecto de "Alhama Medieval" con dispar éxito. Aprovechando este año deseamos concienciar también a nuestros representantes políticos, que nacen del pueblo, para que dejen a un lado diferencias partidistas y colaboren en el desarrollo económico de la comarca que necesita el vuelco que todos deseamos, llamado necesariamente a las instancias internacionales que corresponda.
http://historiareinodegranadaalhama.blogspot.com.es/2017/03/proyecto-alhama-medieval-salvador-raya.html
         Partiendo de estas premisas, los objetivos del Año Europeo son coincidentes con los del Proyecto de Alhama Medieval y de la Asociación de Amigos de Alhama: fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de nuestra comarca en Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo.
         Para ello, no sólo es necesario una mejor comprensión y apreciación, entre los jóvenes y la sociedad sino imprescindible la acción política, sin la cual poco se puede hacer. Una acción política que consiga integrar las ayudas europeas en esta comarca de tan longeva historia, como hemos demostrado en las últimas tres décadas. Esta conjunción ayudará a consolidar el sentimiento de pertenencia a Andalucía y a la Unión Europea y reforzará el diálogo intercultural. Es necesario, en Alhama y su comarca promover un mayor desarrollo del patrimonio cultural y aumentar su dimensión andaluza, española y europea.
         Por todo ello, nos complace asistir al año europeo sobre el patrimonio. Por nuestra parte no sólo aportamos -como se dijo- el "Proyecto de Alhama medieval" para del desarrollo de esta comarca granadina, sino también la Asociación de Amigos de Alhama se ha sumado en los últimos años a este empeño con la edición de la Revista Çibdad, que ya camina hacia su tercer número, rescatando el pasado de la comarca y poniendo de relieve su solera histórica. Por eso la revista se suma a los objetivos de este año europeo, traspasando los límites locales, anima a la protección del patrimonio granadino y andaluz y a sus autoridades, representantes del pueblo que los vota lo llama a que trabajen al servicio de nuestra sociedad.
         Esta inquietud es viva en la comarca. Así allá por 1990-1991, tratamos de impulsar una Asociación Cultural que dimos en llamar Centro de Estudios de Alhama, que se iniciaba con la colaboración de distintas personas. Ahora, la Asociación Cultural Amigos de Alhama y la Revista de la misma, Çibdad de Alhama, son continuadores de esa inquietud, con el objetivo de velar por el patrimonio histórico-artístico, documental, literario y paisajístico de la comarca, en la línea del Artículo octavo de la Ley de Patrimonio Español, cuando dice:
         1. Las personas que observen peligro de destrucción o deterioro en un bien integrante del Patrimonio Histórico Español deberán, en el menor tiempo posible, ponerlo en conocimiento de la Administración competente, quien comprobará el objeto de la denuncia y actuará con arreglo a lo que en esta Ley dispone.
         2. Será pública la acción para exigir ante los órganos administrativos y los Tribunales Contencioso-Administrativos el cumplimiento de lo previsto en esta Ley para la defensa de lo bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español.
         Y en la línea del Art. I de la Ley de Patrimonio Andaluz:     
         Es objeto de la Ley establecer el régimen jurídico del Patrimonio Histórico de Andalucía con el fin de garantizar su tutela, protección, conservación, salvaguarda y difusión, promover su enriquecimiento y uso como bien social y factor de desarrollo sostenible y asegurar su transmisión a las generaciones futuras.
         Los proyectos son muchos: la señalización del Parque Natural, identificación de las localidades de la jurisdicción, que permita e invite a conocer sus recursos más preciados y a comprender, más profundamente, la historia de estos pueblos desde su pasado medieval, para lo cual es necesario que cada uno de los municipios cuente con una indicación, proponiendo una ruta turística al visitante, informándole de los elementos singulares a visitar, del itinerario a seguir, con los correspondientes hitos informativos, en los puntos más relevantes de la localidad, para un mejor conocimiento del lugar, como del parque natural en su conjunto.
         Es objetivo de la Asociación difundir el conocimiento de los recursos de la comarca de Alhama, para consolidar su desarrollo como destino turístico emergente, al calor de su pasado histórico y arqueológico. El estudio de recursos ha constituido un medio para llevar a cabo una actuación global de dinamización que incluye acciones tales como el embellecimiento de los pueblos, conservación y mejora del patrimonio histórico y ambiental, diseño y señalización de rutas, apertura de museos y nuevos centros de interpretación, recuperación de gastronomías tradicionales, publicaciones científicas y divulgativas..., para recuperar el patrimonio urbano perdido, al calor de la historia y paisajes pintorescos de la comarca.
         Otras iniciativas planteadas en las reuniones de la Asociación fueron la creación de Museo d Larios, el desarrollo de la Alhama Medieval; instar al Ayuntamiento y Junta a promover inversiones en el casco medieval, a fin de recuperar para el turismo las viviendas y calles perdidas...; apoyar la recuperación de la ermita Remedios; finalización del manifiesto para la recuperación del patrimonio arqueológico: dólmenes, sepulturas, necrópolis argáricas, acequias, puentes, ermita de las Angustias, promover el museo de artes industriales, del vino, de aceite, cáñamo, esparto, fijación del espacio inmortalizado en la fotografía de Alfonso XII, señalar la relación de días históricos destacados en la Historia de Alhama, y un largo etc., que cuenta con la colaboración de todos. Y con el apoyo de todos pretendemos unirnos en pro de nuestra comarca, traspasando cualquier tipo de interés personal o de partido. La Comarca de Alhama es de todos sus ciudadanos.
El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron, el 17 de mayo de 2017, la Decisión por la que se establece la declaración del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018.
El patrimonio cultural europeo no es sólo un legado del pasado, es también un recurso imprescindible para nuestro futuro, dado su incuestionable valor educativo y social, su considerable potencial económico, así como su importante dimensión en cooperación internacional.
A partir de estos principios, los objetivos del Año Europeo son fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo.

Una mejor comprensión y apreciación, especialmente entre los jóvenes, de su patrimonio compartido a la vez que diverso ayudará a consolidar el sentimiento de pertenencia a la Unión y reforzará el diálogo intercultural. Es necesario, por tanto, promover un mayor acceso al patrimonio cultural y aumentar su dimensión europea.
Aunque es mucho lo que queda por hacer, con la colaboración de todos, este proyecto puede salir adelante.

viernes, 9 de febrero de 2018

Las mácaras públicas o carnaval en Alhama de Granada. Génesis de una tradición. Salvador Raya Retamero

     La celebración del carnaval se pierde en la historia popular de nuestras ciudades. Responde a  una celebración anterior a la cuaresma cristiana, que da comienzo el Miércoles de Ceniza, entre febrero y marzo, y  finaliza el martes siguiente. En él se mezclan costumbres populares como disfraces, coplas, pasacalles. Desde el principio se visiteron disfraces y máscaras. Se expandió por Amérca, llevado por los españoles y portugueses, desde el siglo XV. Su origen tiene marcado cariz religioso, unido a la festividad de la Candealaria, aunque algunos historiadores lo llevan a Roma y a la misma Babilonia. En la región alhameña, su origen puede ser tan antiguo como las ferias castillos de fuego, allá por los mismos siglos XV-XVI. 
La Candelaria o fiesta de la Purificación de Nuestra SeñoraArranca de la costumbre papal con el clero y el pueblo de pocesionar la Luz con los pies descalzos, salmodiando y cantando antífonas, portando candelas encendidas, en Roma, desde la iglesia de San Adrián hasta la estacional de Santa María la Mayor, donde se celebraba misa solemne. Desde el siglo XVI, el concejo se mostraba interesado por ganar provisión para que la justicia y el regimiento llevasen velas a costa de propios, como era habitual en las ciudades del reino de Granada, y se animaba a los regidores y demás personas del cabildo a su asistencia a los actos. Se mantuvo como una fiesta tradicional y popular hasta la guerra civil y postguerra, momento en el que fue languideciendo poco a poco. Una procesión por las principales calles de la ciudad (cuyo itinerario varió según las épocas) y las candelas, antiguas hachas de cera encendidas, que fueron proliferando y generalizándose como hogueras en la población y sus contornos (aldeas y cortijos), con innovaciones añadidas que incrementaban la diversión y el entusiasmo de los concurrentes, como mecedores en los balcones de las calles. Se conservan en la memoria popular numerosas canciones de la Candelaria.
    El Carnaval. Sufrió los altibajos propios de la vida política del país, padeciendo una pronunciada decadencia en la postguerra, si bien nunca llegó a desaparecer. Animado con las tradicionales comparsas, los vecinos se enmascaraban de maneras diversas, por momentos dejando entrever complejos subconscientes, a veces con maneras grotescas, otras soeces, y la generalidad simpáticas y divertidas; pero fue tradicional igualmente la pobreza del disfraz, si se tuviese que resaltar una sola característica, a base de prendas de vestir viejas en desuso o muy deterioradas, lo que dejaba entrever la débil economía popular, circunstancia que ha cambiado en nuestros días, en los que se va produciendo un lucimiento mayor en los vestidos carnavalescos. Todo acompañado de coplas graciosas de carácter satírico relativas a problemas o personajes del momento, deteniéndose no pocas veces en el plano vecinal. En resumen, una fiesta que facilitaba la participación de todos sin ningún esfuerzo económico, circunstancia que le confiere evidentemente el rango y el carácter de popular.
     Pero la primera referencia con la  que no hemos encontrado es relativa al siglo XIX, con la celebración de la boda Alfonso XII y María de las Mercedes. El enlace tuvo lugar el 23 de enero de 1878. Cuando ocupaba la alcaldía alhameña Julián María Lafarga, que informaba del enlace a principios de enero. La noticia se recibía con similar regocijo al que ya vimos en las centurias precedentes; también, con la misma escasez de fondos. Terminó la sesión con vivas al rey y a la futura reina. Los actos festivos dieron comienzo a las 12 del día 23 de enero, con el Te Deum tradicional, en la Parroquial, con asistencia de la corporación municipal, demás autoridades y numeroso concurso vecinal; acto seguido, el Ayuntamiento repartía 1.500 bonos de pan de dos libras entre los pobres, que sufrían la secular falta de trabajo. Inmediatamente, en la sala capitular, una sesión extraordinaria redactaba la correspondiente felicitación a los reyes por el fausto suceso matrimonial: Que embarga de júbilo y entusiasmo a la Nación entera, que afianza y consolida el trono y las instituciones representativas, que felizmente nos rigen. Se realizaron concursos diversos como las tradicionales cucañas. Los días 24 y 25 de enero, máscaras publicas, para lo que la Corporación destino 655,62 pts. Es esta la primera referencia documental, por el momento al carnaval de Alhama.
     Tras la guerra civil, no fue promocionado por el régimen en evitación de revanchas de antaño, como confirma el comentario que incorporamos de Ideal, sin embargo fue tolerado durante toda la dictadura. A pesar de la prohibición, nunca dejó de celebrarse, como confirma la memoria popular. A ello se refiere Rafael Ortigosa Camacho, cuando en los primeros momentos de la postguerra, la petición para su celebración surgía del alcalde de Alhama al Comandante de puesto de la guardia civil Díaz Carmona. Tras el visto bueno y dar comienzo su celebración, se llegó al extremo de que una de las máscaras hizo varios gestos burlescos al Comandante, que procedía de inmediato a la disolución de la fiesta, objetivo que no consiguió. De esta forma, año tras año se interpretaba un curioso juego de persecución entre la fuerza y los vecinos vestidos de máscara, dejando éstos las puertas de sus casas abiertas para que en caso de apuro en la persecución las máscaras se pudieran introducir en ellas y escapar de la fuerza pública: un contubernio curioso entre vecinos solidarios y Guardia Civil, que sin duda miraba hacia otro lado, sin que llegase a más la celebración. Que tal es lo que perdura en la memoria popular.