domingo, 18 de febrero de 2018

Alhama de Granada en el año europeo del Patrimonio y los documentos perdido del Archivo Histórico Municipal en el día de de Andalucía de 2018 y el día históvico de Alhama

         
         Como es sabido, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron, el 17 de mayo de 2017, la declaración del Año Europeo del Patrimonio Cultural para este año de 2018. Es por ello que en nuestra commarca no se puede conmemorar este año sin la búsqueda de los documentos perdidos del Archirvo Histórico Municiapal. Sin desentrañar el enigmo del porqúe no se ha buscado en las últimas décadas las actas capitulares perdidas más antiguas, el libro de repartimiento de los Reyes Católicos, el padrón estadístico de fincas urbanas del siglo XIX y sus palanos... El enigma está ahí. Las razones nos son desconocidas. Todo es silencio, cuando no acusación para quienes los reclaman. ¿Adónde conduce este camino? ¿Qué se prentende con ello? ¿localizar los documentos perdidos o que se calle para siempre y olvidarlos? Se mire por donde se mire, es algo inaudito para la defensa del Patrimonio y para el año europeo del Patrimmonio.
         Nos encontramos -pues- en el Año europeo del Patrimonio. Esta decisión no sólo responde a la valoración de nuestra cultura Occidental sino -como se dijo- un recurso imprescindible para nuestro futuro, por lo que debemos inoculara estos valores en la educación y en la sociedad. Sin duda, ello potenciará el desarrollo económico de todos, como es casa  de nuestra comarca y como hemos venido concienciando con el desarrollo del proyecto de "Alhama Medieval" con dispar éxito. Aprovechando este año deseamos concienciar también a nuestros representantes políticos, que nacen del pueblo, para que dejen a un lado diferencias partidistas y colaboren en el desarrollo económico de la comarca que necesita el vuelco que todos deseamos, llamado necesariamente a las instancias internacionales que corresponda.
http://historiareinodegranadaalhama.blogspot.com.es/2017/03/proyecto-alhama-medieval-salvador-raya.html
         Partiendo de estas premisas, los objetivos del Año Europeo son coincidentes con los del Proyecto de Alhama Medieval y de la Asociación de Amigos de Alhama: fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de nuestra comarca en Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo.
         Para ello, no sólo es necesario una mejor comprensión y apreciación, entre los jóvenes y la sociedad sino imprescindible la acción política, sin la cual poco se puede hacer. Una acción política que consiga integrar las ayudas europeas en esta comarca de tan longeva historia, como hemos demostrado en las últimas tres décadas. Esta conjunción ayudará a consolidar el sentimiento de pertenencia a Andalucía y a la Unión Europea y reforzará el diálogo intercultural. Es necesario, en Alhama y su comarca promover un mayor desarrollo del patrimonio cultural y aumentar su dimensión andaluza, española y europea.
         Por todo ello, nos complace asistir al año europeo sobre el patrimonio. Por nuestra parte no sólo aportamos -como se dijo- el "Proyecto de Alhama medieval" para del desarrollo de esta comarca granadina, sino también la Asociación de Amigos de Alhama se ha sumado en los últimos años a este empeño con la edición de la Revista Çibdad, que ya camina hacia su tercer número, rescatando el pasado de la comarca y poniendo de relieve su solera histórica. Por eso la revista se suma a los objetivos de este año europeo, traspasando los límites locales, anima a la protección del patrimonio granadino y andaluz y a sus autoridades, representantes del pueblo que los vota lo llama a que trabajen al servicio de nuestra sociedad.
         Esta inquietud es viva en la comarca. Así allá por 1990-1991, tratamos de impulsar una Asociación Cultural que dimos en llamar Centro de Estudios de Alhama, que se iniciaba con la colaboración de distintas personas. Ahora, la Asociación Cultural Amigos de Alhama y la Revista de la misma, Çibdad de Alhama, son continuadores de esa inquietud, con el objetivo de velar por el patrimonio histórico-artístico, documental, literario y paisajístico de la comarca, en la línea del Artículo octavo de la Ley de Patrimonio Español, cuando dice:
         1. Las personas que observen peligro de destrucción o deterioro en un bien integrante del Patrimonio Histórico Español deberán, en el menor tiempo posible, ponerlo en conocimiento de la Administración competente, quien comprobará el objeto de la denuncia y actuará con arreglo a lo que en esta Ley dispone.
         2. Será pública la acción para exigir ante los órganos administrativos y los Tribunales Contencioso-Administrativos el cumplimiento de lo previsto en esta Ley para la defensa de lo bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español.
         Y en la línea del Art. I de la Ley de Patrimonio Andaluz:     
         Es objeto de la Ley establecer el régimen jurídico del Patrimonio Histórico de Andalucía con el fin de garantizar su tutela, protección, conservación, salvaguarda y difusión, promover su enriquecimiento y uso como bien social y factor de desarrollo sostenible y asegurar su transmisión a las generaciones futuras.
         Los proyectos son muchos: la señalización del Parque Natural, identificación de las localidades de la jurisdicción, que permita e invite a conocer sus recursos más preciados y a comprender, más profundamente, la historia de estos pueblos desde su pasado medieval, para lo cual es necesario que cada uno de los municipios cuente con una indicación, proponiendo una ruta turística al visitante, informándole de los elementos singulares a visitar, del itinerario a seguir, con los correspondientes hitos informativos, en los puntos más relevantes de la localidad, para un mejor conocimiento del lugar, como del parque natural en su conjunto.
         Es objetivo de la Asociación difundir el conocimiento de los recursos de la comarca de Alhama, para consolidar su desarrollo como destino turístico emergente, al calor de su pasado histórico y arqueológico. El estudio de recursos ha constituido un medio para llevar a cabo una actuación global de dinamización que incluye acciones tales como el embellecimiento de los pueblos, conservación y mejora del patrimonio histórico y ambiental, diseño y señalización de rutas, apertura de museos y nuevos centros de interpretación, recuperación de gastronomías tradicionales, publicaciones científicas y divulgativas..., para recuperar el patrimonio urbano perdido, al calor de la historia y paisajes pintorescos de la comarca.
         Otras iniciativas planteadas en las reuniones de la Asociación fueron la creación de Museo d Larios, el desarrollo de la Alhama Medieval; instar al Ayuntamiento y Junta a promover inversiones en el casco medieval, a fin de recuperar para el turismo las viviendas y calles perdidas...; apoyar la recuperación de la ermita Remedios; finalización del manifiesto para la recuperación del patrimonio arqueológico: dólmenes, sepulturas, necrópolis argáricas, acequias, puentes, ermita de las Angustias, promover el museo de artes industriales, del vino, de aceite, cáñamo, esparto, fijación del espacio inmortalizado en la fotografía de Alfonso XII, señalar la relación de días históricos destacados en la Historia de Alhama, y un largo etc., que cuenta con la colaboración de todos. Y con el apoyo de todos pretendemos unirnos en pro de nuestra comarca, traspasando cualquier tipo de interés personal o de partido. La Comarca de Alhama es de todos sus ciudadanos.
El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron, el 17 de mayo de 2017, la Decisión por la que se establece la declaración del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018.
El patrimonio cultural europeo no es sólo un legado del pasado, es también un recurso imprescindible para nuestro futuro, dado su incuestionable valor educativo y social, su considerable potencial económico, así como su importante dimensión en cooperación internacional.
A partir de estos principios, los objetivos del Año Europeo son fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo.

Una mejor comprensión y apreciación, especialmente entre los jóvenes, de su patrimonio compartido a la vez que diverso ayudará a consolidar el sentimiento de pertenencia a la Unión y reforzará el diálogo intercultural. Es necesario, por tanto, promover un mayor acceso al patrimonio cultural y aumentar su dimensión europea.
Aunque es mucho lo que queda por hacer, con la colaboración de todos, este proyecto puede salir adelante.

viernes, 9 de febrero de 2018

Las mácaras públicas o carnaval en Alhama de Granada. Génesis de una tradición. Salvador Raya Retamero

     La celebración del carnaval se pierde en la historia popular de nuestras ciudades. Responde a  una celebración anterior a la cuaresma cristiana, que da comienzo el Miércoles de Ceniza, entre febrero y marzo, y  finaliza el martes siguiente. En él se mezclan costumbres populares como disfraces, coplas, pasacalles. Desde el principio se visiteron disfraces y máscaras. Se expandió por Amérca, llevado por los españoles y portugueses, desde el siglo XV. Su origen tiene marcado cariz religioso, unido a la festividad de la Candealaria, aunque algunos historiadores lo llevan a Roma y a la misma Babilonia. En la región alhameña, su origen puede ser tan antiguo como las ferias castillos de fuego, allá por los mismos siglos XV-XVI. 
La Candelaria o fiesta de la Purificación de Nuestra SeñoraArranca de la costumbre papal con el clero y el pueblo de pocesionar la Luz con los pies descalzos, salmodiando y cantando antífonas, portando candelas encendidas, en Roma, desde la iglesia de San Adrián hasta la estacional de Santa María la Mayor, donde se celebraba misa solemne. Desde el siglo XVI, el concejo se mostraba interesado por ganar provisión para que la justicia y el regimiento llevasen velas a costa de propios, como era habitual en las ciudades del reino de Granada, y se animaba a los regidores y demás personas del cabildo a su asistencia a los actos. Se mantuvo como una fiesta tradicional y popular hasta la guerra civil y postguerra, momento en el que fue languideciendo poco a poco. Una procesión por las principales calles de la ciudad (cuyo itinerario varió según las épocas) y las candelas, antiguas hachas de cera encendidas, que fueron proliferando y generalizándose como hogueras en la población y sus contornos (aldeas y cortijos), con innovaciones añadidas que incrementaban la diversión y el entusiasmo de los concurrentes, como mecedores en los balcones de las calles. Se conservan en la memoria popular numerosas canciones de la Candelaria.
    El Carnaval. Sufrió los altibajos propios de la vida política del país, padeciendo una pronunciada decadencia en la postguerra, si bien nunca llegó a desaparecer. Animado con las tradicionales comparsas, los vecinos se enmascaraban de maneras diversas, por momentos dejando entrever complejos subconscientes, a veces con maneras grotescas, otras soeces, y la generalidad simpáticas y divertidas; pero fue tradicional igualmente la pobreza del disfraz, si se tuviese que resaltar una sola característica, a base de prendas de vestir viejas en desuso o muy deterioradas, lo que dejaba entrever la débil economía popular, circunstancia que ha cambiado en nuestros días, en los que se va produciendo un lucimiento mayor en los vestidos carnavalescos. Todo acompañado de coplas graciosas de carácter satírico relativas a problemas o personajes del momento, deteniéndose no pocas veces en el plano vecinal. En resumen, una fiesta que facilitaba la participación de todos sin ningún esfuerzo económico, circunstancia que le confiere evidentemente el rango y el carácter de popular.
     Pero la primera referencia con la  que no hemos encontrado es relativa al siglo XIX, con la celebración de la boda Alfonso XII y María de las Mercedes. El enlace tuvo lugar el 23 de enero de 1878. Cuando ocupaba la alcaldía alhameña Julián María Lafarga, que informaba del enlace a principios de enero. La noticia se recibía con similar regocijo al que ya vimos en las centurias precedentes; también, con la misma escasez de fondos. Terminó la sesión con vivas al rey y a la futura reina. Los actos festivos dieron comienzo a las 12 del día 23 de enero, con el Te Deum tradicional, en la Parroquial, con asistencia de la corporación municipal, demás autoridades y numeroso concurso vecinal; acto seguido, el Ayuntamiento repartía 1.500 bonos de pan de dos libras entre los pobres, que sufrían la secular falta de trabajo. Inmediatamente, en la sala capitular, una sesión extraordinaria redactaba la correspondiente felicitación a los reyes por el fausto suceso matrimonial: Que embarga de júbilo y entusiasmo a la Nación entera, que afianza y consolida el trono y las instituciones representativas, que felizmente nos rigen. Se realizaron concursos diversos como las tradicionales cucañas. Los días 24 y 25 de enero, máscaras publicas, para lo que la Corporación destino 655,62 pts. Es esta la primera referencia documental, por el momento al carnaval de Alhama.
     Tras la guerra civil, no fue promocionado por el régimen en evitación de revanchas de antaño, como confirma el comentario que incorporamos de Ideal, sin embargo fue tolerado durante toda la dictadura. A pesar de la prohibición, nunca dejó de celebrarse, como confirma la memoria popular. A ello se refiere Rafael Ortigosa Camacho, cuando en los primeros momentos de la postguerra, la petición para su celebración surgía del alcalde de Alhama al Comandante de puesto de la guardia civil Díaz Carmona. Tras el visto bueno y dar comienzo su celebración, se llegó al extremo de que una de las máscaras hizo varios gestos burlescos al Comandante, que procedía de inmediato a la disolución de la fiesta, objetivo que no consiguió. De esta forma, año tras año se interpretaba un curioso juego de persecución entre la fuerza y los vecinos vestidos de máscara, dejando éstos las puertas de sus casas abiertas para que en caso de apuro en la persecución las máscaras se pudieran introducir en ellas y escapar de la fuerza pública: un contubernio curioso entre vecinos solidarios y Guardia Civil, que sin duda miraba hacia otro lado, sin que llegase a más la celebración. Que tal es lo que perdura en la memoria popular. 

domingo, 4 de febrero de 2018

El monumento a Alfonso XII de Alhama de Granada. Salvador Raya Retamero

El monumento a Alfonso XII. ...Tras la comida un brindis por el alcalde, aplaudido con entusiasmo, en recuerdo al rey muerto, ensalzando sus virtudes con emotivo reconocimiento: La estatua que se le ha erigido en la plaza de su nombre glorificará al pueblo de Alhama, porque está levantada sobre el pedestal del agradecimiento que no puede menos de existir en el corazón de todos los alhameños. Brindó por la memoria de don Alfonso XII, a quien da los calificativos de Pacificador, Magnánimo y Valeroso, pues si cuando adolescente aún se batía en los campos de batalla para defender el trono de sus mayores, cuando hombre reveló grandeza de ánimo y de sentimientos, acudiendo sin temor al peligro, lo mismo a los pueblos castigados con terremotos frecuentes, que a los mismas de una epidemia horrorosa esparcía la muerte por todas partes. A la una de la tarde, se trasladaron al casino, donde fueron obsequiados con excelentes cigarros; después, la visita, acompañada de música, repiques de campanas, cohetes y multitud de vivas y aclamaciones.

El arquitecto Eduardo Adaro Magro planeó el Monumento a Alfonso XII en Alhama, desde su cargo de Delegado facultativo de la Comisaría regia para los terremotos de 1884.
      El monumento a Alfonso XII fue erigido en recuerdo del monarca y en conmemoración de la caridad universal: Así como el terremoto recuerda el auxilio aportado, no podía prescindir la representación de la Caridad universal y del Rey de consignar en piedra y bronce lo que fueron el 25 de Diciembre de 1884, el esfuerzo de D. Alfonso XI I y el ardoroso arranque de la actual generación: las ruinas simbolizadas en el pedestal, las cifras en él esculpidas, la estatua del Monarca con una mano puesta sobre el corazón y la otra extendida para socorrer, dirán á las edades futuras que, á diferencia de otras épocas, á la altura de la desolación y la ruina estuvieron ahora para la reconstrucción y la vida el Rey, la Patria y la Humanidad.
       (Cara anterior del pedestal).
ALFONSO XII, / QUEBRANTADA / Y A SU SALUD Y ARRIESGANDO SU VIDA, / EN EL CRUDÍSIMO DÍA 14 DE ENERO DE 1885 / VISITÓ ESTA COMARCA, / ASOLADA Y ESTREMECIDA AÚN POR EL TERREMOTO. / CON SU EJEMPLO, SU PALABRA, SU CARIDAD, / CONFORTÓ A LOS HABITANTES. / MURIÓ EL 25 DE NOVIEMBRE DEL MISMO AÑO. / RECORDADLE, BENDECIDLE, IMITADLE.
       (Cara lateral derecha)
       Reinando. Alfonso XIII, bajo la Regencia de su madre Doña / María Cristina, siendo Comisario Regio I). Fermín de Lasala y Colla- / do, Duque de Mandas, terminó la obra de reedificación y reparación, / en el precedente reinado comenzada, de las catorce mil casas derruí- / da s por el terremoto de 25 de Diciembre de 1884, mediante una / suscripción que produjo 6.455.097 pesetas, mitad / extranjera, mitad nacional.                         
       (Cara posterior)
       HAEC OPPIDA A TERRA E INOPINATO MOTV / EVRSA AVT / CONQVASSATA VIII / KALENDAS IANVARIAS ANNO DOMINI MDCCCLXXXIIIII / IVSSV ALPHONSI XII REGIS HISP P P / AERE COLLATO / PRO DIMIDIA PARTE CIVIVM ATQVE ADVENARUM / NOVITER EXSTRVCTA ET INSTAVRATA.
       (Cara lateral izquierda)
       Alhama. Albuñuelas. Arenas del Rey. Cacín y Turro. Guájar Alto. Güevéjar. Játar. Jayena. Murchas. Periana. Vélez Málaga. Ventas de Zafarraya. Zafarraya.
       Acequias. Agrón. Alcaucín. Alfarnatejo. Algarrobo. Almogía. Almuñécar. Antequera. Árchez. Archidona. Arenas de Daimalos. Bayacas. Benagalbón. Benamocarra. Béznar. Borge. Cájar. Canillas de Albaida. Capileira. Cenes. Colmenar. Competa. Cónchar. Cozvíjar. Cútar. Chauchina. Chimeneas. Chite y Talará. Churriana. Dílar. Dúrcal. Fornes. Frigiliana. Gabia la grande. Gabia la chica. Gójar. Granada. Guájar Fondón. Güéjar Sierra. Huétor Tajar. II lora, Ítrabo. Ízbor y Tablate. tenate. Jete. Lanjarón. Lentegil. Loja. Málaga. Mecina Fondales. Melegís. Moclinejo. Molvizar. Mondújar. Moraleda de Zafayona. Motril. Nerja. Nigüelas. Nívar. Ogíjares. Olías. Orgiva. Olivar. Padul. Pinos Genil. Pinos del Rey. Quéntar. Restábal. Riogordo. Salar. Salares. Saleres. Sayalonga. Sedella. Soportújar. Torrox. Trabuco. Vélez de Benaudalla. Ventas de Huelma. Villanueva de Mesia. Viñuelas. Zubia.
         La inauguración de las obras. Tuvo lugar a las dos y media en un chalet construido en la plaza de Alfonso XII, en el centro del nuevo barrio...

Para más información véase del autor Historia General de Alhama de Granada y los cinco lugares de su jurisdicción..., vol. I, pp. 1.119 ss.

jueves, 1 de febrero de 2018

Alhama olvidada. Salvador Raya Retamero

Alhama olvidada. Invitación a toda la comarca, a sus Ayuntamientos, ciudadanos e instituciones culturales a reclamar los documentos perdidos del Archivo municipal de Alhama y a reclamar la protección del patrimmonio arqueológico-industrial de su suelo.

Nos vamos acercando al día 28 de febrero, el día de Andalucía y el día histórico de Alhama, proposición que tuve el honor de realizar hace muchos años. Pero, si ello no sirvió siquiera para paliar la pérdida irreparable de docummentos históricos desaparecidos del archivo municipal (el libro de Apeos y repartimientos, el padrón estadístico de fincas urbanas de Alhama y su comarca del siglo XIX, con sus planos y todo, numerosas actas capitulares desde el siglo XVI, protocolos notariales, etc.) de nada ha servido la fecha. Máxime si ni siquiera el interes llega a levantar voces que evidencien la desaparición de tan importantes documentos o reclamen su localización y se prefiere el silencio absoluto y mirar para otro lado. Por nuestra parte, no nos cansaremos de recordarlo a la espera de que alguna generación, algún día, en algún momento alguna institución cultural, municipal o autonómica se interese por ellos. No nos cansaremos de recordar todo lo que queda por hacer por el patrimonio de la Comarca de Alhama. Lo que se hace es importante, pero tan insufuciente, que no puede dejar satisfecho a nadie. El patrimonio arqueológico olvidado. El patrimonnio documental, también olvidado, sin que sepammos hasta el momento que persona o institución alguna se haya interesado por ello. Nadie se atreve a buscar los documentos perdidos, como si eso fuera el delito, cuando el delito es la pérdida misma de los documentos pertenecientes al patrimonio histórico andaluz y el silencio de quienes tuviesen algo que aportar y no lo hayan hecho o no lo hagan. Eso es lo grave. Y más grave aún actuar contra quienes denuncian estos hechos. El tiempo y la Historia pondrá a cada cual en su sitio.

sábado, 27 de enero de 2018

La epopeya de Cerro Lucero en la época de los de la sierra. Salvador Raya Retamero

     En enero de 1947, se le sumaban 13 hombres de Agrón. La situación no sólo era precaria por lo reducido de sus miembros y su deficiente formación intelectual -la generalidad, analfabetos- sino por la total ausencia de infraestructura, apoyos y otros medios. En enero de 1947, tras las bajas ocurridas, Roberto contaba con 26 miembros; ese año el número fue creciendo con hombres procedentes de las provincias de Málaga y Granada, alcanzándose hacia el final los 180 miembros, el grupo que se dio en llamar 9ª Brigada, en tanto se disolvía la partida de Málaga. A pesar de los importantes logros alcanzados por Ricardo Beneyto y Enrique Arroyo Lozano, los miembros presionaban con insistencia reprochando el hambre que pasaban las familias respectivas e insistiendo para que se incrementasen los robos, atracos y secuestros. Esto demuestra que el tan interesado trasfondo político no deja de ser una quimera. Según se ha dicho, el grupo disponía del reducido armamento del Río de la Miel, compuesto por algunas ametralladoras, granadas de piña y prismáticos, por lo que la guardia civil no consideraba efectivos suficientes para actos de importancia; pero sí permitió que desde el principio, se comenzara a absorber a otros grupos dispersos, que actuaban autónomamente, como la partida de los Frailes y de Tejero, que se extendían desde Almuñécar y Cázulas hasta la comarca de Alhama. Pasaría esta partida a engrosar la de Roberto, junto con otra de la zona, la del Nene, en la parte norte de sierra Tejeda. Se le sumarán ese año de 1947 los huidos de las poblaciones de Agrón, Escúzar, las Gavias, Vélez-Benaudalla y Motril. Informados por los conocedores de la tierra, Clemente y Felipe, establecían su sede en la cumbre de Cerro Lucero en varios campamentos.

     Como se ve, se quiso emular en todo a un auténtico ejército nacional organizado, pero careciendo de la formación más elemental exigible. Se utilizaron distintos campamentos; el principal, en la sierra de Nerja, en El Almendrón; otros secundarios, El Pinar de sierra Tejeda y en Cerro Lucero, en la Almijara. En ellos, se custodiaba la documentación generada, que se ocultaba en puntos dispares: en la Sierra de Loja, en el Torcal de Elvira y cerro de Formoso, entre el roquedo kárstico, introducida en latas de conservas, según declaraba Antonio Jurado Martín, Felipe. Al de la sierra de Loja se refiere Díaz Carmona: En la sierra de Loja, en una altura de 1.475 metros, sobre un gran espolón llamado Sierra Gorda, escabrosísima y de muy difíciles accesos, las partidas de aquel sector tuvieron almacenadas durante mucho tiempo grandes cantidades de suministro de todas clases en una cueva, durante los años 1948 al 50.

    Para una reducción más activa de estas cuadrillas, como se dijo, se destinaron por el Estado a Granada y a Málaga unidades militares específicas, que intervendrán en la región de Alhama en este año del 47 en los episodios registrados, como la refriega de Cerro Lucero, donde tras la denuncia de un delator, las fuerzas sitiaron la partida de la sierra. Más literario es el repetido episodio del reemplazo del 47, en Agrón, población de la que se mantiene que el celo represivo de la guardia civil llegó a obligar a los vecinos a la entrega de las llaves de sus moradas todas las noches, para devolverlas al amanecer y evitar así el contacto con los bandoleros, lo que hizo que los mozos llamados a filas decidieran por unanimidad echarse al monte. Desde luego, no puede estar impregnada la anécdota de mayor lirismo popular, como manifestamos. 

     El 6 de diciembre de 1948, era cercado el Campamento de Cerro Lucero, en un enfrentamiento mantenido todo un día con la guardia civil y Regulares del grupo de Alhucemas, nº 5.
     La base de operaciones de la agrupación Roberto se estableció en el fuerte de Cerro Lucero. Desde esta base articulaban las partidas de la sierra sus incursiones en la comarca. Por ello, el 6 de diciembre de 1948, era peinado por la guardia civil el entorno de Cerro Lucero por segunda vez, el espacio comprendido en el triángulo formado por los puntos río Higuerón, camino de Las Carihuelas y los puertos Umbrales y Frigiliana. La operación fue realizada por la fuerza del Primer Distrito y la Compañía de Regulares de Frigiliana. La fuerza del 2º Distrito se encargaba de la inspección desde Cerro Lucero hasta Venta Panaderos. El enfrentamiento tuvo lugar a las 8,30, cuando era atacada la fuerza mandada por el sargento Flores Comitre con fuego contundente de metralla y fusilería desde Cerro Lucero y sus estribaciones, puntos dominantes en ese espacio. Tras tomar las correspondientes posiciones, se respondía al ataque efectuado. El enfrentamiento se prolongó durante todo un día, en el que se produjo la baja del soldado Mohamed Ben Abdelam y se hirió al cabo Mohamed Ben Aduar y al guardia Román Gómez Carrillo, de 39 años; entrada la noche, abandonaron sus posiciones los de la sierra, escapando del cerco. El campamento se encontraba preparado con parapetos de piedra para poder repeler un posible ataque, como fue el caso. Era el refugio de José Muñoz Lozano, Roberto; Manuel Jurado Martín, Clemente; Miguel Martín García, Guillermo; José Álvarez Mesa, Pascual; y Francisco Sánchez Gijón, Paquillo. El asentamiento había sido reutilizado tras su destrucción anterior por la guardia civil. Se encontraron chozas rehechas, víveres, garbanzos, judías, harina, cebada, 7 garrafas de aceite, 7 cabras sacrificadas listas para cocinar, parapetos defensivos…
     Reproducimos una entrevista realizada por Eduardo Pons Prades, publicada en Paisajes en Vivo:

A medio camino de Alhama de Granada a Játar, en una huerta tan feraz como bien cuidada, nos presentaron a Paco Aguado y a su mujer, Mariana. A él lo llamaban «Medioquilo» y cuando se echó al monte tenía 39 años. Estaba entonces de mayoral de pastoreo en el Cortijo del Lobo. Se escapó en noviembre de 1947 porque lo denunció —para ocupar su puesto— otro pastor, acusándolo de ser un enlace de la guerrilla. Aguado me asegura que por aquellas fechas se había tropezado varias veces con los guerrilleros, pero que él no era enlace de nadie. «Ya que con el fusilamiento de mi padre y de mi hermano mayor la familia estaba bien servida, ¿no le parece?»
Fue a detenerlo una Contrapartida y él saltó por la parte de atrás de su casa y se metió bosque adentro. «En cambio —me dice—, el pastor que me denunció sí que había hecho negocios con los guerrilleros y yo lo sabía, porque en el monte se sabe todo.» Los de la contrapartida dispararon contra él; pero no le dieron. Anduvo con la guerrilla por toda la provincia e incluso hizo de práctico con ocasión de la visita de un gran jefe de la guerrilla, al que acompañaron por varias sierras de Granada y de Málaga. El jefe de la partida se llamaba Manuel Pérez Rubio, ex capitán republicano, y era de Motril. También estuvo con «el Polopero», el cual, según Paco Aguado, era un tipo muy poco "echao palante" para ser jefe de partida.
Aguado se entregó a la policía para que soltasen a su mujer, que llevaba dos años en la cárcel y se estaba quedando ciega. Lo interrogaron en el tristemente célebre Cuartel de las Palmas, de Granada, adonde le condujo el capitán Caballero, en su Land-Rover («la guiñaposa» llamaban al coche los guerrilleros). «Tuve que vérmelas con el teniente coronel don Eulogio Limia y con el comandante Antonio Díaz Carmona, que se portaron conmigo correctamente. Claro que ellos sabían que yo una vez, dando la cara por él, había salvado de manos de los guerrilleros a un guardia civil llamado Franco Ríos, que era de Sevilla, y que estaba en el puesto de La Ventilla, en el pueblo de Talará.» A “Medioquilo” lo condenaron a 25 años y un día. Y cumplió diez años y dos meses.

Véase 2ª REPÚBLICA. REVOLUCIÓN CONTRARREVOLUCIÓN EN UNA COMARCA GRANADINA: Alhama (1930-1954) vol. II.

viernes, 26 de enero de 2018

INFORMES SECRETOS, el Arzobiso de Granada en 1585

En unos INFORMES SECRETOS, el Arzobiso de Granada ordenó investigar a los curas de Alhama, en el declinar del Renacimiento, dado el decadentente celo con el que se atendía la parroquia: "El beneficiado Francisco del Salto afirmaba que los beneficiados (digamos, coadjutores) no asistían con la regularidad a sus obligaciones, ni al coro, ni a misa mayor, ni a las vísperas; pues a esas horas decía misa en otros lugares; algunos, especialmente los beneficiados Malpica y Romero, asistían a las horas con sombrero y sobrepelliz; y tampoco acompañaban al vicario en la administración de sacramen¬tos, por lo que descendía su práctica, al no haber quién confesara o administrara la comu¬nión, ya que sólo el vicario poseía la llave del Santísimo. La actitud del vicario no era más halagüeña: acostumbraba a levantarse tarde y marchaba a la plaza, donde permanecía hasta la hora de misa mayor, rehusando confesar a las mujeres que lo pedían y remitiéndolas a otras iglesias, recogiéndose la anécdota de que, en cierta ocasión, fueron remitidas al convento del Carmen y, volviendo al vicario, por no encontrar frailes -nuevamente- las derivó a la ermita de la Cabeza, declinando atenderlas en todo momento. También sabemos que se levantaba tarde, por la declaración del beneficiado Ariza, de lo que se excusaba, por ser viejo y poseer la región un clima destemplado y frío, disculpando su falta de disponibilidad y matizando que, si no dormía por las mañanas, se moría de frío. Además, en su defensa, el vicario alegaba que la iglesia estaba bien regida y gobernada, por el especial cuidado y celo del cuerpo eclesial, acudiendo los beneficiados habi¬tualmente a misa mayor y víspe¬ras. Reconocía la costumbre endémica de oficiar la misa con retraso y la asistencia, tanto de los beneficiados como de él mismo, a los oficios divinos, algunas veces, con sobrepelliz, argumentando de nuevo la crudeza del clima: porque el término es muy frío".
Véase RAYA RETAERO, S.: Historia General de Alhama..., vol. II (Historia Eclesiástica, "La iglesia de Santa María de la Encarnación")

martes, 23 de enero de 2018

Paseo romántico-historicista de la Carrera de Alhama de Granada. Salvador Raya Retamero

Paseo de la Carrera. Situado extramuros de la ciudad medieval, en el espacio del arrabal, en la Carrera de los Caballos desde el siglo XVI apenas sin urbanizar. Es un espacio testimonio de su época, del Romanticismo. Su modelo y correlato más inmediato lo tenemos en Granada; también con el nombre Paseo, el Paseo del Salón; aquí, Paseo de la Carrera. También, como en Granada, se dotó de una gran alameda y por muchos años simultaneó el nombre con el de Alameda, como la granadina, como la malagueña… El mismo modelo de espacio ajardinado se repetirá en los jardines del Balneario, que esperamos no sufran las desafortunadas intervenciones de los espacios públicos.
El espacio se interviene, al hilo de la influencia francesa y, sin duda, mérito de los afrancesados que trataron en el siglo XIX de sacar al país de su mediocridad. Las obras comenzaron el día once de mayo de 1836 y concluyeron en 1837. El coste total ascendió a 11.737 rs y 13 mrs, de los que 5.221 aportó el Ayunta¬miento; 400, algunos de sus individuos; 2.000, los fondos de M. N.; 1.408, particulares y el resto, don Francisco de Toledo y Muñoz, alcalde de la ciudad y presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País de Alhama. Todo el pueblo labriego aportó durante el tiempo que duraron las obras los aperos necesarios para la ejecución de las mismas. En esta primera intervención se dotó de la plantación de álamos no para afianzar el terreno sino para embellecerlo y hacerlo acogedor, también a imitación del granadino. Fue tras la invasión francesa (1810-1812) cuando se proyectó esta zona de recreo, con una fisonomía propia de los jardines galos, hermoseándolo con arbolado.
Es testimonio de la unidad del pueblo alhameño donde, desde su ejecución, participaron las caballerías de todos los agricultores y fue lugar de reunión de la ciudadanía, sin distinción de clases en momento alguno de su historia.
Por tanto, Caminar por sus jardines siempre fue agradable y romántico en todas la épocas, en todas las estaciones, especialmente en las tardes primaverales y del estío cuando jóvenes y mayores ricamente engalanados al gusto del momento aprovecharon las tardes soleadas de la ciudad.
Todo ello, al pie de la fortaleza, de una de las fortalezas más renombradas del reino de Granada. Si bien desafortunadamente desaparecida, al menos, nos quedó el sabor historicista tras la remodelación de las milenarias ruinas. Constituye, por tanto, Paseo y fortaleza uno de los elementos de mayor encanto de la ciudad. Y por ello debe recuperar el sabor perdido.El Paseo se dispone desde la muralla del Castillo al antiguo teatro Cervan-tes, formando tres calles; la del centro, doble que las de los lados, separadas por dos hileras de álamos que se mantuvieron siempre, entre cuyos parterres se aprovechó para plantar toda variedad de plantas a modo de pequeño jardín botánico, a lo que siempre debe estar llamado el histórico paseo de la ciudad. Por eso fue lamentable y catastrófica la última remodelación que lo privó de las mismas, perdiendo de esta forma también su sabor decimonónico y el carácter de alameda.